Transparencia, pendiente en el FICM y el FMM4 min de lectura

Raúl López Téllez

La transparencia de recursos es un pendiente para los organizadores de los festivales internacionales de Cine (FICM) y de Música (FMM) de Morelia que reciben tanto apoyo de la federación como del estado e incluso del municipio, opacidad que podría alcanzar sanciones en los marcos legales de acceso a la información.

En el 2019, cabe referir, los apoyos de la federación se mantuvieron en suspenso tras el cambio de reglas de operación de los fondos que administraban legisladores federales a favor de organizadores de los festivales, para pasar a formar parte de un área específica de la Secretaría de Cultura federal, Programa de Apoyo a Festivales (Profest), lo que eliminó la flexibilidad y discrecionalidad para su acceso y estableció filtros y candados, lo que puso en riesgo su dispersión al condicionarse al pago, en el caso de Michoacán, a desvanecer observaciones por 32 millones de pesos ante la federación.

FICM

Lo cierto es que hasta la fecha, el monto de recursos que reciben los comités organizadores de ambos eventos no son tan claros, los que en los últimos años mantienen una tendencia a la baja de fondos públicos y con mayor concurrencia de la iniciativa privada.

En el caso de la restricción el año pasado, ambos eventos recibieron finalmente apoyos fuera de la convocatoria, que se presume fueron inferiores a los que presuntamente recibían, lo que se evidenció, como en el Festival de Cine, en menos días de su agenda de actividades. Ante el anuncio de Profest de suspender los apoyos por recursos sin justificar en el 2018, el diputado federal y presidente de la Comisión de Cultura de la LXIV Legislatura, Hirepan Maya, aludió a presuntas deficiencias de los organizadores en cubrir requisitos y anunció la promoción de capacitaciones al respecto, que nunca se realizaron.

En la conferencia ofrecida en septiembre del 2019 en la Ciudad de México para anunciar la programación de la edición 31 del FMM “Miguel Bernal Jiménez”, Mariol Arias, integrante del comité organizador, evadió dar la cifra exacta de recursos logrados, luego que en su primera cancelación por parte de Profest se adujo incumplimientos de la administración municipal de Morelia y que correspondió al último año de la gestión anterior, que encabezara el edil independiente Alfonso Martínez. En el caso del FICM, no hubo ninguna postura respecto a los fondos federales.

FMM

En las páginas de los festivales, que se pueden consultar públicamente, no aparece el rubro de transparencia en ninguna parte, a lo que están obligados como entes que reciben financiamiento con recursos públicos. Por parte de la Secretaría de Cultura estatal, en su página no existe un apartado que especifique la relación de la dependencia con festivales.

De acuerdo con la comisionada presidenta del Instituto Michoacano de Acceso a la Información Pública (IMAIP), Reyna Lizbeth Ortega Silva, de analizarse los rubros que deben acompañar los criterios de rendición de cuentas al tratarse de recursos públicos, podrían ser sujetos a sanciones.

Sobre la obligatoriedad de los patronatos del FICM y del FMM, refirió que ello dependería de “revisar cuanto recurso es el que se les está dando y qué rubros están prestando, para ver si están catalogados como sujetos obligados; desde luego, si hay aportación de algún recurso público y se ejerce un acto de autoridad, como lo marca la ley, son motivos para que sean sujeto obligado”.

Con reservas, insistió en que “tenemos que analizar rubro por rubro, qué porcentaje se le está dando y qué actos son los que realizan”, al igual que en los elementos exista “un acto de probidad” que posibilite constatarlos.

Señaló que cuando existe participación presupuestal bipartita, federal y estatal, si es mayor la primera, entonces la responsabilidad recaerá en el Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI), aunque este dato también deberá verificarse al no tener la certeza de los montos aplicados, ya que en el 2019, cuando el Profest anunció la cancelación, se dijo que los montos máximos serían por 5 millones de pesos para eventos como la Feria Internacional del Libro de Guadalajara o el proyecto Ambulante.

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