25 Instantáneas de Jaime Mesa o Ya sé que la culpa es mía por quererte demasiado5 min de lectura

Héctor Alvarado Díaz

1. ¿Escribes con música?

Sí y no. Me explico. No busco escribir con música, pero a veces un ritmo, una sugerencia se imponen. Ni Rabia, ni Las bestias negras, ni Resurrección las escribí con música: puro silencio. Pero Los predilectos la escribí escuchando Oasis, sobre todo dos canciones (que ponía una y otra vez) del álbum en vivo Familiar to Millions: “Don’t Look Back in Anger” y “Live Forever”, de la que saqué una línea que aparece en la novela.

2. ¿Cuál es tu vicio favorito?

Me parece que jugar videojuegos (de preferencia Halo y Fortnite).

3. ¿Escribes sobre el vacío?

La mayoría de las veces no sé de qué escribo. Son indagaciones: ¿Por qué me siento así? ¿Por qué ver eso me hace sentir así? Y casi nunca escribo de algún tema en específico.

4. ¿Cómo te ha ido con la crítica?

Cuando salió Rabia (2008) a la mitad de los lectores y críticos les encantó y la otra mitad la odiaron. Me parece que esa es la medida perfecta para saber si algo puede integrarse en la cultura o “dice algo”. Hasta el momento nadie me ha pedido, en una reseña, que deje de escribir. Así que me va bien.

5. ¿Hasta dónde te ha servido tu formación académica?

Pues me hizo leer a los clásicos en los primeros años de la universidad. Y me ha dado aparatos críticos como los de Franco Moretti. Pero, para escribir, no me ha servido de nada. Para pensar desde afuera en la literatura sí me resuelve cosas.

6. ¿Cómo te llevas con tus fantasmas?

Los tengo sanamente viviendo en otra casa.

7. ¿Eres de ideas o de acciones?

Ideas, sobre todo. Soy anti dramático. Paso un año o dos pensando en algo y luego voy a ejecutarlo en poco tiempo.

8. ¿Cómo empezó todo?

Creo que de esta forma: “Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”.

9. Tus cinco bandas preferidas.

Sin duda: The Cure, Radiohead, los Stones, los Beastie Boys y cualquier quinto con Sonny Rollins.

10. ¿Haces política?

Siempre. Todo el tiempo. Sobre todo porque soy un ser humano libre que vive en sociedad. Todo el tiempo estamos resolviendo asuntos derivados de esta práctica de vivir en comunidad.

11. ¿Has reescrito algún libro a solicitud de los editores?

A solicitud de los editores, nunca. Cuando llego con el manuscrito está casi en su punto. Las observaciones que me hacen modifican aspectos de “forma” pero no la sustancia. Pero sí reescribí uno por mi propia voluntad: Un hijo virtuoso que el año pasado publicó Dharma Books. Esa novela es una reescritura total, a diez años de distancia, de mi primera novela Rabia.

12. ¿Conoces bien la vida cultural mexicana?

No sé si bien, pero la conozco. Sobre todo en lo que concierne a la parte literaria.

13. ¿Soportas la cursilería?

Tomando lo cursi como lo “falsamente artístico”, no, para nada. Es un espanto. Pero lo cursi como “tierno”, claro. Mi última novela va de eso.

14. ¿Coleccionas amig@s?

Una vez intenté coleccionar corcholatas y no funcionó, enloquecí y me obsesioné. Sólo eso podría coleccionar. Los amigos no se coleccionan, ellos te encuentran y en eso se basa la amistad: es la única relación no filial que depende exclusivamente de querer estar junto a esa persona o personas. De ahí su magia.

15. ¿La pandemia cambiará la forma de escribir?   

Claro. Cada asunto humano, individual o colectivo, cambia las formas de escribir.

16. ¿Lees poesía?

Mucha, sobre todo cuando escribo novela. Siempre vuelvo a Ida Vitale.

17. ¿Eres fan de la tecnología?

No sé si fan, más bien un obseso con la tecnología.

18. ¿Los hombres pueden ser realmente feministas?

Básicamente no. Lo curioso es que con que estuviéramos todo el tiempo al tanto y revisando nuestras relaciones con los Otros y buscando formas de reivindicación y equilibrio hacia el Otro bastaría.

19. ¿Le tienes miedo a que se te acaben los temas?

No. Me urge que se me acaben los temas y pueda sentarme año tras año a leer libro tras libro y a estar más tiempo con mi hijo.

20. ¿Qué lugar ocupa el cine?

Está a la derecha del padre. A la izquierda está la literatura.

21. ¿La forma o el fondo?

Es mi eterna pelea. Estoy de alguna manera convencido de que el fondo define la forma. Así que debería contestar que ambos, aunque unos grados antes el fondo. 

22. ¿A qué hora escribes?

Antes escribía en las madrugadas. Desde que soy padre escribo cuando puedo, sobre todo cuando mi hijo está en la escuela.

23. ¿Cómo es vivir en Puebla?

No sé. Llevo 15 años viviendo en San Pedro Cholula, uno de los paraísos de este país. A Puebla, aunque queda a 20 minutos, ya casi no voy.

24. ¿Qué te revive y que te desalienta?

Me revive mi hijo, el amor por mi mujer y las historias. Me desalientan la fragilidad o la enfermedad.

25. ¿Tienes una biblioteca pequeña o numerosa?

Tengo bastantes libros porque desde los 16 invierto mucho de mi dinero en ellos. Y ahora con el Kindle la cantidad de libros se duplica peligrosamente.


Jaime Mesa (1977)

De 2001 a 2005 fue miembro del taller de novela que dirigió Daniel Sada en la Casa del Escritor Puebla.

La editorial Océano acaba de publicar su reciente novela Resurrección (2020), una exploración sobre el amor filial en medio de la violencia que vivimos en México.

Publicó en Alfaguara las novelas: Rabia (2008), Los predilectos (2013), Las bestias negras (2015) y La mujer inexistente (2017). Sus novelas han sido mencionadas en listas de los mejores libros del año por el periódico Reforma, entre otros.

Su novela Un hijo virtuoso (una reescritura de Rabia) fue publicada en 2019 por Dharma Books.

Fue becario del Fonca en la categoría Jóvenes Creadores en el área de novela en el periodo 2008-2009.

Realizó la antología Ruta 80 (Sélector, 2019) que describe la generación de escritores mexicanos nacidos en la década de los ochenta a través de una muestra de diez cuentos, un ensayo y una lista bibliográfica de 109 escritores de dicha generación.

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