Intrusión o porqué la novela negra no es (solo) cosa de hombres7 min de lectura

Horacio Cano Camacho

Existe la idea de que la novela negra es cosa de hombres, que por definición es un género masculino. Como si las mujeres estuvieran excluidas como lectoras, tanto como creadoras o no albergaran sentimientos de venganza, traición o tampoco les tocara atravesar la oscuridad….

No le se, no lo he averiguado, pero supongo que la experiencia del lector, tanto como la de el escritor es diferente si se trata de una mujer. No se explicarlo, pero las historias escritas por una mujer son diferentes, aun cuando los personajes sean hombres. Por ejemplo, Fred Vargas escribe sobre el Comisario Camille Adamsberg, pero este personaje no es rudo, ni siquiera se acerca al canon que podemos entrever en el género: un hombre rudo, curtido, héroe, con un honor a toda prueba, aunque camine sobre la tablita. Adamsberg es distinto… Tal vez sea que la etiqueta de un género por y para hombres sea una realidad salida de la nada, puro cliché, porque algunas de las historias más duras que he leído han sido escritas por mujeres.

Un buen número de mis personajes e historias de novela negra preferidas, han sido escritas por mujeres, quienes considero, van a la vanguardia del género. Mencionaré unas pocas, las que al vuelo recuerdo, comenzando por una de las fundadoras del policiaco clásico Agatha Christie, seguida por toda una pléyade que incluye a Dorothy James, Camilla Lackbert, P.D. James, Natsuo Kirino, Louise Penny, Donna Leon, Dolores Redondo, Rosa Ribas, Patricia Highsmith, Sue Grafton, Diane Wei Lang, Dominique Sylvain, Sandrine Destombes, Fred Vargas, Tana Franch y un muy largo etcétera.

Este extraño arranque ha sido con la finalidad de presentar a una de mis favoritas, Tana French, escritora de origen irlandés y afincada en Dublín, aunque de nacionalidad norteaméricana. Ha sido merecedora de los más prestigiados premios del género ya desde su primera novela In the Woods, publicado en español como El secreto del bosque (RBA libros). La critica, con toda justicia, le ha dedicado los mejores elogios: escritora poderosa, la más relevante de la actualidad, escritora impecable, una de las mejores… Comentarios todos con los que coincido.

Tana French no tiene un personaje iconico, al que le dedique una serie de libros. Cada uno de sus textos es una historia nueva e independiente. Todas están basadas en la policia irlandesa y reflejan muy bien la realidad social de este país con su auge y caida económica y su catolicismo muy arraigado, lleno de secretos vergonzantes que ahora están saliendo a la luz.

Pero va más allá. Su universo explora áreas muy inquietantes del lado más oscuro de todos nosotros: La traición a los más cercanos y los crímenes que ocurren en los entornos cerrados y cercanos a los protagonistas. De manera muy inquietante, Tana French refleja los miedos de la sociedad y nos advierte que los peores dramas ocurren dentro de escenarios familiares. En general, sus personajes centrales suelen ser mujeres, muy capaces, muy duras, pero que están en sus límites. La mayoría de los casos que investigan tienen un componente motivado por sus propios demonios.

En español la comenzó a publicar RBA libros en su Serie Negra, con cinco novelas: El silencio del bosque, Faithful place, No hay lugar seguro, En piel ajena y El Lugar de los secretos. Luego Arrobabooks publicó Un lugar secreto. Se esfumó entonces para los fans en español, hasta que en el 2017, Alianza de Novelas (AdeN) la retomó con Intrusión (AdeN 2017, ISBN 9786077448136) y El secreto del olmo (AdeN 2019, ISBN 9788491816492).

A pesar de que la crítica unanimente considera a El Secreto del Olmo su novela más lograda hasta ahora, comentaré brevemente Intrusión, la segunda mejor calificada y considerada como el mejor Thriller del 2016 por The New York times, Time y The Washington Post. Y lo hago, además de que me encantó, por que El secreto…  aun no aparece en México ni como eBook y que yo voy terminando apenas de leer.

La detective Antoinette Conway es la mejor de la brigada de homicidios de Dublín. Pero ella es desperdiciada y relegada a los casos más ingratos e irrelevantes de violencia familiar, robos menores que terminaron mal… Todos aquellos con “solución cantada” y que nadie más acepta.

El acoso laboral, la violencia contra la unica mujer de la brigada la tienen al borde de renunciar a su sueño. El único policia que parece valorarla es su compañero, un novato que le asignaron porque no tenía lugar con “los mejores”, con “los expertos”. La misma Tana French ha dicho que, a pesar de los grandes avances de la sociedad irlandesa “en la policia, las mujeres la tienen muy dificil, todavía es duro para ellas y en muchas ocasiones, han de reaccionar haciéndose más duras, más machos que los hombres».

En Intrusión, un nuevo caso le es asignado. Nada dificil, una pelea de novios que acabó mal y que parece un caso claro de violencia de género. Pero Antoinette intuye que algo más oscuro se encierra detrás de este aparente caso de manual. La víctima le recuerda a alguien de su pasado, pero no logra verlo. Sin embargo, su capacidad como investigadora choca con la actitud de la brigada y su propia paranoia provocada por el acoso laboral la lleva a confusiones, y resulta que ni la violencia de género, ni el acoso que sufre son situaciones tan claras y simples como parecen inicialmente. Todo empuja a creer que en este caso, como en la vida real, fluyen corrientes más oscuras bajo su superficie de un caso simple. No hay una historia sencilla de buenos y malos, de hombres contra mujeres.

Antoinette se ve obligada buscar en lo más oscuro que esconde en su interior. Y es muy probable que sus propios demonios hayan regresado del pasado para mover los hilos de sus decisiones…

Probablemente con Intrusión, French ha logrado una de las más altas cotas de calidad en sus personajes, en sus tramas complejas, con momentos llenos de tensión y de referencias inquietantes para todos los lectores. Un retrato impecable y complejo de lo que todos y todas hemos vivido alguna vez desde niños hasta adultos, nuestros miedos y miserias. Y de como las decisiones que tomamos en el pasado, de nuestros padres, de nosotros mismos, permanencen agazapadas esperando el momento de saltar.

Sin duda Tana French nos demuestra que todos ocultamos cosas, algo que no queremos que nadie encuentre. Probablemente todos seamos culpables de algo, por sencillo que sea. Ahora con Intrusión lo vuelve a demostrar. Es una de las mejores de la novela negra contemporánea y esto, independientemente del sexo del escritor. Comience por cualquiera de sus libros, no son seriados y seguro se enganchará, de lo contrario se perderá de mucho.

Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el-artefacto.

Notas relacionadas

Danos tu opinión: