25 Instantáneas de Eduardo Antonio Parra o Traían las llantas del carro repletas de yerba mala6 min de lectura

Héctor Alvarado Díaz

  1. ¿Los temas son siempre los mismos?

Sí y no. Creo que uno siempre anda buscando historias nuevas, y cree que son distintas cuando las encuentra; pero las obsesiones son siempre iguales.

  1. ¿Conoces algún zombi?

He conocido a varios, pero cuando ha sucedido yo estoy tan zombi como ellos.

  1. ¿Llevas una vida difícil?

Sería difícil decir que es fácil, y viceversa.

  1. ¿Exhibicionista o retraído?

Según el momento y los tragos que traiga en el estómago.

  1. ¿Qué palabras expulsarías del diccionario?

Las que no me gustan, no por su significado, sino por su sonido: “sobaco”, “mondongo”, por ejemplo.

  1. ¿Tienes un blindaje protector contra la realidad?

La literatura (sobre todo la realista).

  1. ¿Buscas las soluciones rápidas?

Nunca, ni en la vida ni en la literatura. Cuando una cuestión parece instantánea, hay mucha meditación o mucha experiencia detrás.

  1. ¿Cuándo dejas de corregir?

Cuando empiezo a poner de nuevo lo que ya había quitado, o a quitar otra vez lo último que había puesto.

  1. ¿Extrañas la infancia?

Siempre. Creo que ésa es una de las razones por las que escribo (aunque pocas veces he escrito de la infancia).

  1. ¿El narrador es un vampiro?

La mayoría de las veces: desangra a sus personajes, vive de la muerte de ellos. Aunque en ocasiones suele ocurrir lo contrario.

  1. 5 estrellas de tu Santoral literario

San Juan Rulfo. San José Revueltas. San William Faulkner. San Jorge Luis Borges. San Fedor Dostoievsky.

  1. ¿Nunca te hartas de CDMX?

Muy seguido. Sobre todo cuando ando en el tráfico o camino por el centro. Pero cuando estoy en mi casa es como si estuviera en cualquiera otra ciudad (es decir, así cualquier lugar es el mismo).

  1. ¿Te has conmovido hasta las lágrimas?

Normalmente me sucede con ciertas lecturas o películas. Rara vez por asuntos de la vida real.

  1. ¿Lees poesía en secreto?

No es tan secreto. Me encanta leer a los poetas y tratar de saquearles sus descubrimientos de lenguaje.

  1. ¿Qué música escuchas?

Me gusta la clásica, la ranchera, norteña, los corridos, la pop. Soy estándar.

  1. ¿Por quién o quiénes te sientes influido?

Creo que más que “sentirse” influido, un escritor “quiere sentirse” influido por sus escritores admirados. En mi caso, quizá por José Revueltas, más que por ningún otro. Aunque yo quisiera sentirme influido por Borges y por Flaubert.

  1. ¿Haces algún ritual al terminar un libro?

No, porque en realidad nunca siento que lo he terminado hasta que veo el primer volumen en mis manos. Eso me provoca una mezcla extraña de sensaciones y sentimientos: por un lado, alegría y orgullo, por otro pánico. En esas condiciones es difícil festejar con sinceridad. Lo hago ya que pasan algunos meses.

  1. ¿Tuviste que pagar un noviciado?

El rechazo de mis primeros cuentos en revistas que me interesaban, por editores que luego elogiaron esos mismos cuentos al leerlos en libro.

  1. ¿Respetas al lector?

Sí. Cuando escribo, lo visualizo como la imagen que hay del otro lado del espejo, por eso trato de pensar en él como me gustaría que otros autores pensaran en mí. Al fin y al cabo también yo soy lector.

  1. ¿El lenguaje es tu prioridad?

Sin duda. Una buena historia se puede caer en cualquier momento si no elegimos el modo adecuado de narrarla. Aunque detesto los textos que son puro lenguaje, pura faramalla retórica sin nada detrás ni nada en el fondo.

  1. ¿Te quedas con el cuento o con la novela?

Con los dos. En el cuento me siento cómodo porque me he manejado con él desde hace mucho tiempo, pero la novela me fascina y siempre ha representado para mí un verdadero reto.

  1. ¿Guardas culto a los mitos?

Sí, a todos. No importa del ámbito que sea. Desde la mitología clásica, hasta la efímera creada por los medios de comunicación. Pero mis favoritos son los mitos populares espontáneos, ésos que se dan sin otra influencia que las creencias o la fe de la gente.

  1. ¿Apuestas por la verdad o por la credibilidad?

Por la credibilidad. Soy escritor y estoy convencido de que un buen manejo del lenguaje puede hacer creíble, esto es, convertir en “verdad”, cualquier mentira, cualquier rumor, cualquier calumnia…

  1. ¿Te interesa la vida cultural?

Me apasiona. Andar enredado en la grilla ha sido uno de mis más grandes placeres. Además, creo que uno puede influir mejor para que la cultura crezca y se difunda si anda metido al mismo tiempo entre quienes la crean y entre quienes toman las decisiones.

  1. ¿Te desayunas a tus críticos?

En general procuro aprender de sus señalamientos, cuando éstos están hechos con objetividad. Si se trata de comentarios hijos nomás de la mala leche o el resentimiento, los leo y de inmediato los olvido. No me los desayuno, ni siquiera los huelo.

Eduardo Antonio Parra (León, Guanajuato, 1965).

Narrador. Ha sido ganador de varios premios nacionales de cuento, entre ellos el Efrén Hernández, convocado por el Instituto Cultural de Guanajuato. En el año 2000 obtuvo el Premio Internacional de Cuento Juan Rulfo, convocado en París por Radio Francia Internacional. Ha sido becario del Fonca en la categoría de Jóvenes Creadores, tanto en la disciplina de cuento como en la de novela, también del Sistema Nacional de Creadores de Arte y de la John Simon Guggenheim Foundation.

Es autor de los libros de relatos Los límites de la noche (ERA, 1996), Tierra de nadie (ERA, 1999), Nadie los vio salir (ERA, 2001) y Parábolas del silencio (ERA, 2006), y de las novelas Nostalgia de la sombra (Joaquín Mortiz, 2002) y Juárez, el rostro de piedra (Grijalbo, 2008). Su libro Tierra de nadie ha sido traducido al inglés, francés y portugués, y otros de sus cuentos han aparecido, además de en estos idiomas, en italiano, alemán, danés, islandés, húngaro, esloveno y búlgaro. Asimismo, su novela Nostalgia de la sombra, ha sido vertida a la lengua italiana. Colabora con regularidad en suplementos culturales y revistas de circulación nacional con crónicas, relatos, ensayos y reseñas críticas. En 2009, la mayoría de sus cuentos fueron recopilados en el volumen Sombras detrás de la ventana (ERA, 2009), libro que obtuvo el Premio de Literatura Antonin Artaud 2010, otorgado por la Embajada de Francia en México. Y en 2011 apareció en Francia una traducción de Los límites de la noche.

Ha sido editor en el Consejo para la Cultura de Nuevo León, y desde hace 18 años se ha desempeñado como editor independiente para varias casas editoriales. Ha impartido más de 100 talleres literarios a lo largo y ancho del país, y ha sido coordinador de diversos congresos, como el Encuentro Internacional de Escritores de Monterrey en más de seis ocasiones. Ha sido conferencista en el Instituto Cervantes de Berlín, en la Universidad de San Diego, Cal., en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, Argentina, así como en diversas universidades mexicanas. Ha sido jurado en más de 100 certámenes literarios nacionales e internacionales. Participante asiduo en festivales, congresos y simposiums en varios países del mundo, se ha desempeñado también como catedrático invitado en varias instituciones mexicanas, como la UNAM y el Colegio de Sinaloa, así como del extranjero.


Imagen de portada: Tomada de Cine y Literatura, El primer diario de digital de crítica cultural en Sudamérica.

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