El sótano de Oxford5 min de lectura

Horacio Cano Camacho

Los sótanos son piezas de las casas no muy comunes en México. La mayoría de los que existen se encuentran en edificios y son usados de estacionamientos o bodegas, pero en EUA y Europa son muy comunes, tanto que ha servido de refugio durante la guerra o ante fenómenos naturales como los tornados. Como están bajo tierra, suelen ser oscuros, fríos y secos y eso ya de entrada los hace candidatos ideales para historias de la literatura fantástica y de terror.

La novela de hoy inicia (y termina) en el sótano de una casona en un barrio de rancio abolengo en Oxford, ciudad universitaria británica desde la época medieval. También se le conoce por su relación muy tensa entre las comunidades universitarias y la población. Al parecer no se quieren bien…

El Sótano de Oxford (Duomo Ediciones, 2021) de Cara Hunter, doctora en filología inglesa de la prestigiada Universidad que ahora nos cuenta. Después del éxito de ¿Quién se ha llevado a Daisy Mason? (Duomo Ediciones, 2017), llega esta, su segunda novela, publicada por esta autora británica sobre el inspector Adam Fawley. La historia llega precedida de muy buena crítica. Es un thriller en toda la extensión de la palabra, aunque no porque nos muestre mucha acción, sino por el ritmo trepidante de su construcción, que nos atrapa y a pesar de que notamos ciertos clichés del género, nos obliga a seguir leyendo hasta casi sin darnos cuenta estamos por terminar.

Cara Hunter

El planteamiento es sencillo, pero muy interesante. Un día de fiesta universitaria, de esas que involucran a toda la ciudad, Mark Sexton, un nuevo rico que compró una mansión antigua en barata a una jubilada, en este realmente antiguo barrio elegante y ahora venido a menos. Él pretende reconstruirla para incrementar su inversión e irse a vivir a este sitio apacible, lejos del bullicio universitario y el ajetreo industrial. Ese mal día se encuentra presionando a los trabajadores para que avancen rápido en las reformas, en particular del sótano que ya tiene destinado para su nueva cava de vinos.

Ante un pequeño problema con un muro de esta habitación, se enoja y toma un marro y comienza a golpear desesperadamente hasta hacer un hoyo que atraviesa hasta el sótano de la casa vecina, una mansión también señorial pero completamente abandonada por su propietario, un viejo enojón y desentendido.

Y la sorpresa aparece, cuando por el agujero asoma la cara aterrorizada de una mujer… La policía no tarda en descubrir que se trata de una joven al parecer secuestrada y que lleva días sin comer ni beber y junto a ella está un niño que anda a gatas y no habla. Todo indica un secuestro con violación, embarazo y parto incluido bajo el secuestro.

La joven madre (17 años) y su hijo son llevados al hospital por las evidentes muestras de estrés y desnutrición que presentan y luego se comprueba que llevaban más de tres años en cautiverio. De la misma manera es sacado de la casa y arrestado como sospechoso el Dr. William Harper, profesor universitario jubilado, viudo y que muestra un estado de Alzheimer muy avanzado. El asunto es, según los vecinos, que el profesor vive solo desde hace años y no socializa con nadie, vive entre la mugre y es agresivo con todos. Solo es visitado de vez en cuando por un trabajador social que se encarga de que coma y en ocasiones le da una limpieza somera al primer piso, pero que ignora la existencia de un sótano…

El caso se complica cuando los policías se dan cuenta que, en la casa de atrás del sitio del crimen, dos años antes desapareció una mujer sin dejar ningún rastro en lo que apunta también a un secuestro con posible homicidio y comienza a perfilar un caso aún mas complicado, puesto que el Dr. Harper no puede ser interrogado por su demencia avanzada.

¿Quién secuestro a la chica? ¿Es el Dr. Harper el responsable y en su deterioro se olvidó de su victima? ¿se trata de un asesino serial oculto en la academia? Una vez puestas las premisas, la novela entra en una suerte de rompecabezas, un poco al estilo de Julio Cortázar y entre líneas nos va colgando la parte de la historia que nosotros no vemos. Con retazos de blogs, notas de prensa, pasajes de libros y películas famosas sobre este tipo de secuestros, noticiarios de televisión y conversaciones de interrogatorios (en ocasiones por vía telefónica), nos va mostrando los derroteros, la mayoría de las veces inciertos, en que navega cualquier investigación, desde opiniones conspiranoicas, pelea por herencias, asuntos de sacrificios celtas, “culpables” muy endebles y la historia personal de algunos investigadores que se van uniendo en este rompecabezas.

La historia poco a poco nos va arrastrando para entrar en el juego y crear nuestros propios culpables para luego darnos, junto a los agentes investigadores, baños de agua fría. Es una apuesta arriesgada y en ocasiones podemos llegar a pensar que son demasiadas historias y personajes mezclados, pero la novela va resolviendo bien cada caso, para disgusto o no, del lector que tenia sus favoritos.

Un buen thriller mientras pasa la pandemia, con todos los ingredientes de género y aún más en el estilo “muy inglés” con pajarita y nobleza incluida… Anímese, seguro le gustará.

Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el-artefacto.

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