En el inframundo no hay covid o cómo celebrar a la muerte muriéndose

Beatriz Rojas El 2020 fue un año etiquetado por la muerte, por la falta de aire y por el miedo, aunque para algunos se convirtió más bien en un largo paréntesis. Fue un año en que los noticieros ya no hablaron de ocupación hotelera sino de ocupación hospitalaria y donde ir a clases se convirtió en prender la computadora. Un tiempo en el que casi todos aprendieron lo que es una videollamada y la cotidianidad se tiñó de un matiz de irrealidad. También ha sido un lapso de tiempo suspendido…

Beatriz Rojas: Cucarachas y gatos

Beatriz Rojas 1 Viven en las grietas                                Del corazónHabitan las hendiduras                             Del pensamientoCaminan sobre mí cuando duermo              Profanan tu imagen desdibujadaVan dejando su excremento granuloso                En cada resquicio de ideaEn el plano material y el inmaterialEn donde se bifurca el sueñoDonde a veces te abrazoEn fotosY sus patitas mugrientas van prostituyendo todoPudriendo la esperanzaOpacando la poca humanidad que quedaEn un reflejo de sonrisa dibujada en blanco y negroManchando con sus alas que no vuelan,dejando huevecillosEn cada esquina del hablaPara ya no decirte nadaSofocada con tantas voces que repiten un sonsonete…

Beatriz Rojas: Lágrimas del cielo

Beatriz Rojas I Cuando la gente reprimió tanta tristeza que no se pudo más, el cielo se llenó de nubes grises y empezó a llorar. Todas las lágrimas que el mundo feroz y violento nos impide soltar comenzaron a brotar,  el llanto silencioso y desesperado de toda la gente, el gimoteo dulce de todos los niños. Por miedo, por prisa o por orgullo, ni una sola lágrima brotó de rostro humano. Caían todas del cielo. Algunas mujeres miraron con envidia a las nubes, extrañando los días en que el llanto…

Beatriz Rojas: Enredadera

Beatriz Rojas Cuando hacían el amor, no se daban cuenta, pero les crecían nuevos brazos y piernas. Torcidos, como si tuvieran los huesos rotos. Luego las nuevas articulaciones se entrelazaban y ramificaban como una prolífica enredadera. Conforme pasaba el tiempo, la enredadera de brazos y piernas los envolvía hasta casi tocar el techo, se alimentaba de sudor y del viento que emanaban los suspiros; pero al llegar al orgasmo se estremecía y explotaba, llenando las paredes de sombras y de manchas. Ellos no lo notaban porque se miraban a los…

Beatriz Rojas: Narco Clós

Beatriz Rojas Salió temprano de su casa vestido de Santa Clós, traía un costal al hombro repleto de marihuana. Eran como las tres de la tarde, se estaba fumando un porrito, cuando le habló un compa y le dijo que si no tenía un huato, que andaba escaseando la yerba. Alfredo Cruz Martínez se llamaba, Fredo pa’ los compas, tenía 34 años, una reserva de mota y una mente no muy clara. Tuvo amigos de sobra, era un hombre leal, nunca fue peleonero, pero tampoco era rajón. Sabía muy bien…

Beatriz Rojas: Llévatela ya

Beatriz Rojas Le prendió una veladora más a la virgencita. Musitó una oración entre dientes -palabras que a fuerza de repetirse habían perdido el sentido, pero que se entonaban con toda devoción-; se persignó y miró hacia el cuarto de la enferma, suspirando.   -Tadeo… -alcanzó a escuchar el hilo de voz que lo llamaba, con ese tono lastimero al que nunca se acostumbraría.  Se apresuró, acomedido, a entrar en la habitación:  -¿Qué necesitas?  -Nada, sólo saber si ya te vas… y ya que estás aquí, ¿me puedes servir un poco…

Noche de Muertos con onda tropical

Beatriz Rojas El río de la Llorona envolvió las calles de Morelia el primero y segundo de noviembre este año y más de alguno habrá suspirado por su rebozo, muerto de frío. Una festividad ya de por sí mestiza, que conlleva tradiciones judeocristianas y prehispánicas, ahora se entremezcla con reinterpretaciones de la festividad, desde la perspectiva estadounidense y su “Día de los Muertos”, que a través del filtro de Hollywood inspiró un desfile de muertos, uno de catrinas y convirtió a una anciana de una comunidad indígena en un fenómeno…